Pastoral Lugares de culto

Lugares de culto

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Lugares de culto
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El lugar de culto propiamente del santuario es la cueva santa, donde en su capilla preside la Bienaventurada Virgen de la Cueva Santa. Aquí es donde se celebra la eucaristía como accion de gracias a Dios por la entrega de Jesucristo su Hijo en las entrañas de María. En el santuario se encuentra la capilla de la Comunión,

_MG_2347_copiaPor la documentación (Archivo de la Catedral de Segorbe) sabemos que en tiempos del Obispo Diego Serrano (1639-1652), el 16 de julio de 1645, se capituló la nueva capilla de la Virgen, al fondo de la Cueva, la escalera de acceso, diversas estancias y la torre del ermitorio, siguiendo las intenciones expresadas por el obispo Feliciano de Figueroa décadas antes. Los trabajos, realizados por el maestro de obras Rafael Alcahín, contemplaban el ensanchamiento con explosivos de la cueva principal, el derribo completo de la primitiva capillita de la Virgen y la construcción, de nueva planta, de la trazada en dichos planos, además de la obra de escalera, capilla del Santo Cristo y del Stmo. Sacramento y campanario. La nueva obra de la capilla, más adelantada en planta que la antigua, era obra de mayores dimensiones, con paredes de ladrillo revocado y tejado a una sola agua con vertiente hacia la parte posterior. El interior se proyectó con bóveda de crucería de ladrillo, fabricada a posta en tejería, y vuelta tabicada. La obra tenía detalles ornamentales como florones, mascarones, claves, etc. Los trabajos relacionados en los capítulos debieron acabarse en ocho meses, por lo que debían estar finalizados a principios de 1646. Existen las cuentas de cargos y descargos de toda la obra. Los trabajos preliminares de la obra de la Capilla de la Virgen comenzaron en 1641. Se iniciaron las obras principales de "romper las peñas y sacar la enrruna para hazer la Cueva capaz para dentro de ella edificar la capilla que hoy ay" el 29 de agosto de 1645. La cueva se agrandó con barrenos de pólvora, sacando dos trabajadores los escombros. Joan Ysach, cantero, fue el maestro que efectuó toda esta labor en cinco meses y medio. El herrero Miguel Sánchez, de Altura, había hecho las herramientas para el trabajo. Durante todo ese tiempo, se relaciona toda la comida que se suministró a los trabajadores, como harina de trigo, vino, abadejo y otras cosas. Unos vizcaínos serían los albañiles, uno de ellos era Martín de Urrutia y el otro Pedro de Vidant.

Los trabajos en la Capilla de Nuestro Señor, del Stmo. Sacramento, escalera volada y cuarto del campanario Gerónimo Sanz, carpintero, hizo el molde para el corte de los ladrillos; se compraron cuatro cabrios y dos revoltones. Otros maestros del mismo gremio, Miguel Pérez y Miguel Marín, fabricaron puertas, ventanas y otros remiendos y Gaspar Miralles, herrero de Valencia, trajo clavos y "frontizas". Diversas son las personas que intervinieron en los trabajos. Entre ellos constan Bartholomé Sánchez y Ambrosio y Joan Peris, como importantes trabajadores de la obra. Por otra parte, se conoce el nombre de muchos de los peones, como Pedro Galduf, Thomás López, Antón Cubel y Valeriano y Gregorio Pérez, Miguel Gil, Félix Bonfill, Luis Aranda, entre otros. También se hicieron diversos hornos de yeso para la fábrica de la capilla de la Comunión, realizados por Francisco Portolés, Vicente Arnau, Francisco Torrejón, Vicente Thou y Antón Erizo, Antón Blasco. Unos hornos alimentados por la leña acarreada por Joan Cañete y Francisco Cuevas, por la leña. El tejado de la capilla se efectuó con setecientas tejas compradas en Segorbe. También se compraron grandes cantidades de teja y ladrillo para la revuelta de la escalera a Miguel Pinazo, Joseph Badía y a Flayx, todos de Navajas. La madera se compró a Juan orduña, de El Toro, a Joan y Miguel Lázaro, de Valldecanales y Bejís y a Miguel Mateo, de Bejís. Los azulejos para la capilla de la Virgen se compraron en Valencia a Miguel Oñaz el 20 de mayo de 1647. Para dar de comer a los trabajadores se compraron tres ovejas, veinte cántaros de vino (luego se compran 16 más) y dos arrobas de arroz. Se trajeron cuatro cargas de garrofas para dar alimento a los mulos que subían la arena. Pedro de Cubas, arquitecto del que conocemos a su afamado padre del mismo nombre, del que sabíamos fue uno de los maestros que visó los trabajos globales junto a Pedro Ambuesa, cubrió la escalera e hizo el cuarto nuevo que está sobre la capilla del Sacramento. En total, costó la construcción de la Capilla de la Virgen, del Sacramento, escalera, cubrir aquella, cuarto de encima de dicha capilla y del campanario, campanario, jornales, materiales y sustento de maestros y trabajadores 3592 Libras, seis sueldos y siete dineros. En tiempos del Obispo Anastasio Vives de Rocamora (1661-1672) se construyó la capilla del fondo del Santuario. Aunque existe una primera descripción de la imagen de la Virgen realizada en la visita pastoral al santuario realizada por el obispo Francisco Gavaldá en 1654, una de las más completas es la realizada por el obispo Rodrigo Marín Rubio en su visita de 1712:


"Primeramente: en la Capilla donde esta colocada nra. Señora se hallo dicha Santa Ymagen que es de yesso dentro de un reliquiario de plata sobredorado con un cristal delante, y el cerquillo que mantiene dicho christal tiene diez piedras coloradas que parecen rubies con un candadito de plata dorada y de dicho cerquillo hay pendiente una perla fina muy recia en forma de un corazon, y sobredicho reliquiario una corona Ymperial de plata dorada con dos arcos quadrados y en ellos hay ocho piedras las siete coloradas en forma de rubies y una blanca recia y en medio de capilla_1919_copiadicha corona encima la caveza de la Virgen una piedra crecida verde claro, y en dicha corona hay dos sortijas para su adorno la una con nuebe diamantes los ocho del cerco pequeñitos, y el de medio maiorcito, la otra con once rubies, y que se reconoce que falta y antes ser doce y en medio una piedra azul claro crecida y sobre dichos arcos de la corona remata con una piedra crecida cristalina con su cerco de plata tanbien sobredorada y encima una cruz pequeñita de plata sobredorada, este reliquiario esta sobre una peaña pequeña de plata sobredorada y en esta dos angeles de plata sobredorados a los dos lados de dicho reliquiario que lo mantienen dichos reliquiario y peaña dentro de una custodia crecida de plata sobredorada con quatro arcos, y ocho columnas la qual remata con una estatua de plata sobredorada que es el misterio de la fee. Y en el arco principal hai un cerquillo con catorce sortixas de oro, y la maior que esta en medio de dicho arco tien veinte y cinco piedras christalinas blancas las veinte y quatro pequeñas y la del medio grande, seis sortixas con nuebe piedras, las tres con todas blancas christalinas, unas cinco blancas y quatro coloradas, otras ocho blancas, y una azul, y la otra con ocho blancas y una colorada, otra sortixa con diez y seis piedras blancas y una azul en medio, otra con once piedras todas balncas, otra de trece piedras todas blancas, quatro de siete piedras, las tres, con seis blancas, y una azul la otra todas blancas que todas son dichas catorce sortixas, y dicha peaña tiene las Armas del Sr. Dn. Luis de Aragon Duque que fue de Segorbe las que le dexaron por haverla dado y sin otro derecho, y los quatro pies de dicha peaña son quatro angelitas que la mantiene. Y al lado de dicha peaña hay dos angeles de mas de media bara de altos de bronce dorado. Todo lo qual está dentro de un nicho qu hay en el cuerpo del altar de piedra jaspe y alabastro, el cuerpo primero de dicho altar tiene quatro columnas, y entre estas por colaterales estas las ymagenes de Sn. Joachin y Santa Ana de alabastro y encima de dichas columnas dos angeles de alabastro con fruteras doradas en las manos, y remata dicho altar con dos columnas tanbien de piedra jaspe y en medio las ymagenes de Jesus, Joseph y Maria de alabastro, con una tarxa dorada al pie de dichos santos, y el frontal de dicho altar tanbien es de piedra negra jaspe guarnecido de alabastro y en medio tiene las armas de Da. Catharina Antonia de Aragon Duquesa que fue de Segorbe de jaspe y bronce dorado las quales se permitieron poner por haver hecho dicho retablo y por bienhechora y sin que pudiera adquirir ningun derecho. Y detrás de dicho altar donde se revisten una misa fixa de madera con su frontal de rasso con una randita de plata falsa ya usado, y una tarima de madera y encima de dicho altar un lienzo con un Ecce Homo delante de una cortina usada de tafetan encarnado con su galon de plata falsa. Y al pie una gotera pequeña de raso azul nueba tanbien con galon de plata falsa, y su tinaxita o fuentecilla de obra de [...] con su peto de bronce. Ittem una cortinita de raso encarnado guarnecido con randa de hilo Genova que es la que esta delante de Nra. Sa."

Años más tarde, en la visita del obispo Muñoz Vaquerizo se vuelve a describir, de manera similar, la imagen y la capilla (1728). El altar de la Virgen, de mármoles, realizado en 1695, era obra de Leonardo Julio Capuz y fue donación de los duques de Segorbe, como hemos visto en la transcripción, cuyo escudo campea en el frontal. En la pequeña sacristía, tras el altar, notable conjunto de azulejos, documentados, de obradores valencianos. También lleva zócalo con azulejos dieciochescos de Manises la capilla del Sagrario. En 1724, el dominico fr. Miguel Pastor, Prior del Convento de S. Pablo, y S. Tomás de Aquino de la Ciudad de Segorbe, realizaba la siguiente descripción de la capilla de la Virgen:


"DESCRIPCION DEL SITIO, Y HEREMITORIO DE N. Sra. de la Cueva Santa. [...] Baxase á la Cueva por una escalera muy capáz, y clara, que en tres tramos reparte ciento y veynte escalones muy descansados; al fin del primer ramoá la mano izquierda ay una Capilla de la misma peña, donde está reservado el Santíssimo Sacramento, y se administra en ella la Sagrada Comunión; y descendiendo á lo interior de la Cueva se halla la Capilla donde se venera la Santa Imagen, que es de muy buena capazidad, y hermosura, cuyo retablo, y mesa de altar, y frontal es de variedad de piedras muy bien labradas, y follages de bronce dorado, guardando entre sí el orden que le dio la arquitectura de que se compone; en el medio se vé el nicho donde está una custodia de plata con un Angel de bronce á cada lado todo labrado con grande primor; y dentro de la custodia ay un relicario de oro donde está colocada la Santa Imagen cerrado con un cristal en un candado de la mesma materia, cuya llave tienen los Señores Obispos de Segorbe; á los lados entre las colunas están de relieve entero S. joaquin y S. Ana; y en el segundo cuerpo en el medio Jesus, Maria, y Joseph de medio relieve con diferentes Angelitos, y Serafines entallados en marmol: [...] Hase l abrado estos años, y se continua la fabrica, un Hospicio muy capáz, y decente con 24 quartos de diferentes tamaños, para hospedar á los devotos: [...][...] Tiene su puerta azia el oriente, baxase por una escalera ancha, y descansada, que dexan patente á la vista unas ventanas cerradas de unas rexas. Componese la escalera de tres tramos, y ciento y veinte escalones, en tan buena proporcion, que de todas partes se goza la Santa Capilla. [...] Remata la escalera en una cueva que tiene de longitud cien palmos, y sesenta y cinco de ancho, poco mas, ó menos, según los huecos, y salidas que hazen los peñascos. Casi en medio de este vacio está plantada la Capilla de la Santa Imagen, apartada por todas partes de las paredes. Cubrela un texado, para recoger el agua que destila de los peñascos, licor saludable, y milagroso, con que curan innumerables enfermos." Oración panegyrica de la Reyna de los Angeles Maria, representada en su milagrosa imagen de la Cueva Santa, que en 8 de septiembre de 1724 dixo el M. R. P. Fr. Miguel Pastor, del Orden de S. Domingo, Lector de Theologia, y Prior del Convento de S. Pablo, y S. Thomas de Aquino de la Ciudad de Segorbe. Sacanla a Luz Mosen Geronimo Marin, y Mosen Miguel Aragon, Capellanes de la Santa Cueva; y la dedican á la misma Soberana Imagen de N. Señora.



cristo_capillaLA CAPILLA DEL CRISTO La capilla se empezó a construir a finales del siglo XVI, tras la visita el 26 de abril de 1589 del obispo Martín de Salvatierra, corriendo su definitiva construcción en 1645, de manera pareja a las otras obras en la Cueva, habilitándose en 1647 para colocar el Santísimo Sacramento. Aunque cabe recordar que el 24 de mayo de 1651 los maestros arquitectos Pedro de Cubas y Pedro Ambuesa visaban diversos trabajos en la Cueva. Dice la visita del obispo Rodrigo Marín Rubio (1712) a la "capilla del Sto. Cristo que es a mitad de la escalera": Primeramente un retablo de piedra de yesso, y al pie de dicho retablo sobre el altar, un tabernaculo de lo mismo donde esta Christo ntro. Señor Sacramentado en un globo de plata sobredorada, y en el cuerpo de dicho retablo un Santo Christo de madera de hechura mediana encarnado con diadema de plata, y en el remate esta en un nicho San Joseph y el Niño Jesus, el Santo con corona de plata y delante el Sant Christo una cortina de tafetan colorado usado, un frontal de raso de diferentes colores ya usado con su marco de madera con plata corlado y tarima de madera. Un baso de purificar de madera con un baso de vidrio dentro de madera pintada. Delante de las tablas de donde se rebisten un frontal de damasco usado de color de chocolate guarnecido de plata falsa." Años más tarde, en la visita del obispo Muñoz Baquerizo se vuelve a describir, de manera similar, la capilla (1728) El mismo fraile Dominico decía lo siguiente de la Capilla del Cristo: "[...] Al pie del primer ramo de la escalera á mano izquierda ay una Cueva, Capilla donde se administran los Sacramentos de Penitencia, y Comunion: en cuyo Altar se venerala Efigie de Christo crucificado."

Altar del Santo Cristo que está enfrente de la puerta principal Pese a que en la visita del obispo Marín Rubio (1708-1714) se menciona el presente altar, es en la de Muñoz Baquerizo (1728) donde se describe con mayor avidez: "La Ymagen del Santo Christo de madera mediano encarnado dentro de un almario de madera con puertas de lienzo todo estofado y portadas las insignias de la Pasion y un frontal que es mesmo que antes abia de lienzo que se ha renovado la pintura, y en la garde la ymagen de la Virgen ai pintadas las cinco llagas de Christo. Y al pie del Santo Christo dentro una urna de madera dorada con cristales un niño plata y oro, sera de mas de un palmo." Este rincón era conocido como el "altar de los milagros", donde se veneraba un antiguo crucifijo que, según la tradición, fue la causa de muchas conversiones de moriscos.

 
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