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Desarrollo histórico de la administración del santuario

11912_SmallFue a comienzos del Siglo XVI, en el año 1503 aproximadamente cuando un pastor que frecuentaba la cueva halló la imagen de la Virgen. El culto inicial fue cayendo en desuso hasta casi olvidarse. Los historiadores ponen como causa primordial los hechos políticos que ocurrieron en 1520 y años que siguen, y que reciben el nombre de "Las Germanías".

No parece haber lugar a duda que desde los comienzos de la devoción a Nuestra Señora de la Cueva Santa se cuidaron del culto y necesidades de los devotos las autoridades de Altura, Jurados y vicario, según lo prueba el haber levantado altar para el culto y albergue para los visitantes. Ya entre 1550 y 1560, los Jurados de Altura y el Vicario Perpetuo, construyeron la casa de abajo para albergar a las personas que se acercaban, de manera especial los pastores. En 1574 renace la devoción a la Virgen de la Cueva Santa con la curación de Juan de la terrible lepra que padecía, acompañado de la Monserrada, su mujer.

Juan y la Monserrada se hacen santeros de la Cueva y entregan las ofrendas recogidas al vicario de Altura y a los Jurados. Con estas ofrendas se realizan las primeras obras: casa de abajo y casa de arriba, para los peregrinos y para los santeros respectivamente. Comienza un profundo amor a la Virgen de la cueva por toda la comarca y a partir de 1580, cambia el existir de la cueva. Se preocupan de ella y de su adecentamiento, tanto el vicario de Altura como sus Jurados. Se recogen limosnas y donaciones con que acudir a su adecuación y progreso, se asegura morada al ermitaño y acompañantes, lo mismo que lo indispensable a los devotos que desean pernoctar.

Gracias a los prodigios de la Virgen de la Cueva Santa, llegan las expresiones de agradecimiento, como son las limosnas y los donativos. Son tan numerosos que pronto se han de vender en almoneda pública en la plaza de Altura.

Santuario de la Cueva SantaLos Jurados de Altura y el vicario, son los que cuidarán de esta labor con el permiso del Obispo de Segorbe.En 1584 el Obispo Salvatierra manda a los administradores (Jurados y vicario) hagan algunos arreglos para la capilla y rendir cuentas de las limosnas recibidas.La administración de los bienes de la Cueva Santa la llevaban las autoridades de Altura y así consta que el 10 de junio de 1583, Alejo Decho fuera nombrado administrador por el Justicia, y consejo de Altura para los bienes y limosnas de Nuestra Señora de la Cueva Santa. Continúan los diversos administradores que rinden cuentas anualmente al Obispo de Segorbe en la persona del vicario general.En 1592 la Cartuja de Val de Crist, concretamente un 3 de junio, tomó posesión del Santuario alegando que eran señores naturales de esta villa y por tanto les correspondía la dirección y administración. Resuelto el pleito entre el Obispado y los Cartujos, dado en roma el 18 de junio de 1608, se entregó el Santuario a sus antiguos poseedores.

 

La devoción a la Virgen de la Cueva Santa sigue creciendo y en 1621 el clero de Altura solicita al Obispo Casanova le encomiende la administración del Santuario, "como comendatarios nuestros y por el tiempo de nuestro beneplácito y libre voluntad y nada más". El camino iniciado allá por el 1505 como responsables de la cueva y posteriormente de las obras realizadas llegándose a configurar como Santuario, tiene su final en la concesión por parte del Obispo D. Pedro Ginés Casanova el 22 de febrero de 1631 "a Don Pedro Isert, Vicario Perpetuo de Altura; a Miguel Noguera y Cosme Aragón, labradores de Altura y Jurados en este año, presentes al acto, y a los vicarios y Jurados por venir, la administración de los bienes, derechos, frutos, aprovechamientos y ofrendas que de cualquier modo pertenezcan y correspondan a dicha capilla o eremitorio de la Cueva Santa".El 1 de diciembre de 1632, los Jurados obtuvieron del Nuncio de España unas Letras que les acreditaban el poder tomar posesión de la casa y capilla de la Cueva Santa.El Obispo apuntó las razones por las que decidió conceder la administración al Vicario y Jurados de Altura:

  • Porque la capilla de la Cueva Santa se halla en la parroquia y Villa de Altura y es natural que sus bienes sean administradores por aquellos a quienes corresponde.

  • Que desde tiempo inmemorial el Vicario Perpetuo y los Jurados son administradores de la Iglesia parroquial a los que han proveído de lo necesario y así estos mismos administraron la Cueva Santa hasta la presencia en ella de los Cartujos.

El 1 de julio de 1640 el Vicario Perpetuo de Altura y los Jurados de la Villa, fundaron dos capellanías para mejor gobernar y administrar la Cueva Santa. Sus obligaciones eran sustentar las casas del Santuario, proveer de lo necesario para el culto, sustentar un ermitaño, entre otras.Obras concretas llevadas a cabo por el Vicario Perpetuo y los Jurados fueron la hospedería que hoy se encuentra, la casa de abajo (hospital), la casa del santero y diversos elementos de infraestructura general. Dentro de la Cueva la capilla de la comunión, la capilla del Santo Cristo y la capilla de la Virgen en lo profundo de la Cueva.

En el transcurso del tiempo se ha ido dictando nuevas normas para la administración del Santuario. Han ido modificando la estructura primera. La experiencia iba diciendo la gran necesidad que había de precisar más las obligaciones y los derechos de los responsables para mayor prosperidad del Santuario y buen servicio de los devotos. En 1703, el Ilmo. D. Antonio Ferrer autorizó una concordia entre los patronos y capellanes, aprobada por una junta de teólogos y se nombró un tercer capellán, llamado "depositario". En 1712 el Obispo Marín Rubio dictó un reglamento para fomentar entre los fieles por medio del exacto cumplimiento de los deberes de la fundación. De este modo se continuó durante todo el siglo XVIII y XIX, concretamente hasta el 1836. En el 1836 por las leyes desamortizadoras, las posesiones del Santuario pasan al Estado.Todavía en este contexto, en 1876, los patronos presentaron un reglamento que aprobó el Vicario Capitular Ilmo. Sr. D. Francisco Bermúdez de Cañas, con las pertinentes obligaciones y en 1882, el Ilmo. Sr. Obispo Aguilar aprobó otro reglamento, el que modificaba el anterior parcialmente y dedicaba especial atención al régimen interior de la casa y hospedería.SantuarioEl M.I. D. Clemente Serrano, hijo de Altura compra las tierras desamortizadas el 3 de julio de 1890 y las lega en su testamento de 25 de julio de 1901 para el Santuario, debiendo ser administradas por el patronato.

En abril de 1922 se hicieron cargo del Santuario los Padres Carmelitas por la intervención del Obispo D. Luis Amigó. La administración pasaba a manos de la congregación según consta en el convenio entre Obispo, Padres Carmelitas y Patronato. El 23 de diciembre de 1970, se restituyen las funciones del Patronato de la Cueva Santa a sus legítimos administradores, el párroco de Altura y los dos Jurados históricos: alcalde y concejal de la Corporación municipal por medio de escritura pública, siendo Obispo de Segorbe-Castellón y electo de Tarragona el Excmo. y Rvdmo Sr. Dr. D. José Pont y Gol. Es el órgano de relación del Santuario con las parroquias y los municipios de las comarcas vecinas, y con las instituciones públicas y privadas. En definitiva, el patronato es la garantía del presente y del futuro del Santuario. Lo referente a la vida pastoral y espiritual, compete exclusivamente al Rector del Santuario.

 
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